martes, 23 de julio de 2013

Novena etapa: LAZA - OURENSE

TRACK ALOJADO EN WIKILOC DE LA NOVENA ETAPA:

Despertamos en el Albergue de Laza donde nos encontramos con la sorpresa de que la ropa que lavamos y habíamos tendido ayer cuando llegamos se encuentra totalmente empapada por una “pelona” que ha caído durante la noche. Parece mentira que por estos sitios aun estando en pleno verano cualquier día podría pasar por un día de invierno, algo que la gente del sur la verdad estamos muy poquito acostumbrados. Una vez que hemos recogido y preparado las alforjas nos disponemos a partir hoy día 3 de julio hacia la ciudad de Ourense con un total de 65-70 kms de recorrido en lo que sería también una de las jornadas más cortas de nuestro trayecto. Después del día de ayer la verdad que se agradece ir alternando con etapas de menor distancia.

 Atardecer en Laza

Nos disponemos a dar las primeras pedaladas no sin antes pasar por la Oficina de Protección Civil para dejar las llaves de la habitación del albergue. Abandonamos el municipio de Laza girando hacia nuestra derecha para coger la Carretera de Vilar de Barrio (OU-110) en dirección Soutelo Verde, que será el primer pueblo por el que vamos a pasar. A partir de aquí toca “agarrarse los machos” porque comienza una subida bastante dura de más de 12 kilómetros que a primera hora de la mañana te hace olvidarte del frío en pocos segundos. No sabemos si habrá un itinerario alternativo para hacerlo por camino pero yo personalmente recomiendo hacer la subida por la carretera que tiene un buen firme y agarra más a la hora de levantarte en la bicicleta.

 Dejando las llaves
 Iniciando la etapa
Llegando a Soutelo Verde
Rodeado siempre de una inmensa vegetación con abundantes árboles, los tres primeros kilómetros de la subida son una auténtica bestialidad con una media del 6-7% de pendiente, llegando incluso a tener un 10,8 de porcentaje máximo. Vamos a ir zigzagueando por la zona montañosa encontrándonos con muchas curvas de herradura que a su paso hacen subir un poquito más la pendiente pero siempre contemplando unas espectaculares vistas de toda la zona montañosa, dejándose ver incluso por debajo de nosotros grandes cúmulos de nubes con lo que nos indica que estamos a una altura bastante notable.

Nubes por debajo nuestra



 Duras rampas hasta llegar a Alberguería

Este tipo de subidas, salvando las distancias por supuesto, se asemeja a los famosos puertos que vemos por televisión en las grandes vueltas ciclistas, en los que vas viendo a tu derecha e izquierda por donde tienes que ir pasando. Para mi fue de las subidas más duras del itinerario sanabrés ya que en pocos kilómetros subes de 400 a casi 1000 metros de altitud aunque ya en la zona más alta, el puerto irá suavizando bastante, justamente antes de llegar al pueblo de Alberguería.

 Muchas curvas para salvar el puerto

Es el momento de parar en un lugar con encanto y donde nos vamos a encontrar con uno de los bares y albergues más singulares del camino. Se trata de “El Rincón del Peregrino”, regentado por el amigo Luis Sandes, donde aprovechamos para desayunar y poner el primer sello del día. Ha merecido la pena el esfuerzo de la subida para poder ver en estos momentos uno de los lugares con mayor personalidad y que más suele ser recordado por los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela por el Camino Sanabrés y como no iba a ser menos, nosotros cuatro también recordaremos para siempre. Su interior se encuentra recubierto con miles de conchas en las que los peregrinos han ido dejando sus nombres, junto a un dibujo o alguna frase escrita en cualquiera de los idiomas del planeta. Su propietario, Luis, las da a firmar desde hace años a los peregrinos que pasan por allí e inmediatamente quedan colgadas en alguno de los pocos huecos que haya entre las demás. El trasiego diario de personas de tan variada procedencia añade cierto toque cosmopolita a esta tranquila aldea de apenas 40 habitantes censados.

 Llegando a Alberguería

 Albergue de Albergueria "El Rincón del Peregrino"


 Detalle de las vieiras de todos los peregrinos que han pasado por aquí
 Nuestros nombres quedarán para la posteridad en ese lugar
Nuestra Vieira

Una vez terminamos de desayunar nos despedimos de Luis realizándonos una fotografía conjunta la cual le enviaremos también a su correo electrónico para que la tenga de recuerdo y pueda ponerla junto con el resto de fotos que tiene en el bar.

Con Luis, dueño del Rincón del Peregrino

Para salir de Alberguería puedes hacerlo bien por la carretera por la que hemos llegado y continuar la marcha hacia delante o hacer caso a las flechas amarillas que indican salir por el camino de tierra de unos 2 kilómetros aprox, como finalmente hicimos nosotros. La verdad que si vas andando es una zona preciosa pero por el contrario sí vas en bicicleta te aconsejo que vuelvas a salir a la carretera ya que realmente resulta muy complicado transitar con ella en algunos tramos viéndote obligado a bajarte para poder sortear las numerosas piedras que hay por el camino. De todas formas también pienso que no nos vino mal andar un poquito y romper la monotonía del pedaleo que llevábamos todos los días.


 Saliendo de Alberguería por el camino de tierra

Una vez salvado este camino volvemos a salir a la carretera (OU-110) donde vamos a culminar la subida que comenzamos al inicio de nuestra etapa en Soutelo Verde para ir quintando altura a nuestro camino. La perdida de altura en esta jornada es espectacular pasando de los 950 metros de altura que tiene el punto más alto y en el que ahora mismo nos encontramos, hasta llegar a los 179 metros que tenemos al llegar a Ourense. De todas formas no se piense que esto será un tobogán de 45 kilómetros sin pedalear, ya que a nuestro paso tendremos que salvar algún que otro repecho duro, pero siendo sincero es cierto que ya la etapa se hará prácticamente muy cómoda.

Terminando la subida con algo de niebla al fondo
Al pasar por la localidad de Vilar de Barrio, al ir bastante rápido en el descenso, como bien se puede observar en nuestro track alojado en wikiloc, nos despistamos un poco y cogemos una carretera que también está señalizada con las marcas de la Vía de la Plata pero que por suerte para nosotros vimos a un peregrino que venía andando en sentido contrario, siendo escasos 500 metros los que hicimos de más, teniéndonos que dar la vuelta para transitar por la dirección correcta. ¡¡Menos mal porque si deshacemos todo el camino que llevábamos hecho hasta hoy nos da algo jeje!!

 Tomando la dirección equivocada a nuestro paso por Vilar de Barrio

A partir de ahora vamos a ir transitando alternando carretera comarcal con caminos de tierra con largas rectas que van entre los campos de cultivos de la zona. Es por aquí donde nos empezamos a encontrar los primeros “Hórreos” típicos de Galicia que son un tipo de construcción destinada a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los animales para mantenerlos en un estado óptimo para su consumo.  

 Primer Hórreo que nos encontramos

Al comentarnos el amigo Aurelio que quizás no veríamos muchos por la zona en la que estábamos transitando nos apresuramos a realizarnos la foto de rigor con este tipo de construcción para tener un recuerdo pero de todas formas les digo que pueden estarse tranquilos porque a partir de aquí iremos viendo cientos y cientos de hórreos con lo que la comidilla de todos nosotros hasta llegar a Compostela fue la guasa con Aurelio por haberse equivocado en su predicción jeje¡¡ Os aseguro que al final  acabas hartito de ver tantos hórreos y que me perdonen los lugareños.



 Hórreos y más hórreos jeje...
Como os he comentado vamos a ir transitando por una zona de cultivos y sembrados que se hace bastante cómodo ya que es una zona muy llena y por la que continuamente iremos pasando por pequeñas localidades como Bóveda, Vilar de Gomareite, Bobadela, Padroso, A Abeleda, Cima de Vila, Quintela en apenas 20 kilómetros. Decir que al paso por Bobadela nos vamos a encontrar con un fuerte repecho que llega a tener incluso un 7% de pendiente durante algo más de un kilómetro y medio aunque una vez en lo más alto se encara una bajada rápida hasta que se llega a la localidad de Xunqueira de Ambía de unos 1600 habitantes. Es en su Ayuntamiento, que justamente se encuentra al lado de una bonita Iglesia, donde aprovechamos para poner el segundo sello del día en nuestras credenciales parando escasos minutos y retomar cuanto antes nuestra marcha ya que en nuestras cabezas está la idea de llegar cuanto antes a la ciudad de Ourense para poder verla con bastante tiempo. Ya solo nos restan unos 22 kilómetros para finalizar la etapa de hoy.

 Zonas bastante llanas de camino a Xunqueira de Ambía
Rampas al pasar por pequeñas localidades

Pasando por Padroso

Ayuntamiento de Xunquira de Ambía donde sellamos nustra credencial

Iglesia de Xunqueira de Ambía

Desde Xunqueira de Ambía vamos pedaleando por una carretera comarcal aunque en ocasiones hacemos caso a las flechas amarillas que nos desvían por caminos con grandes sombrías repletas de vegetación que merecen la pena verlos y sacar alguna que otra fotografía para el recuerdo.

 Por carretera
 Adentrándonos por los caminos próximos a Ourense

Ya estamos muy cerquita de Ourense, a unos 7 kms de nuestra meta debemos pasar con mucho cuidado por una zona industrial con bastante movimiento, como es lógico, de caminos y vehículos pesados. En esta ocasión, además estaba la carretera en dirección a Ourense en obras con lo que tuvimos que esperar a que los operarios de la misma nos dieran el paso para poder continuar. Una vez pasado el polígono industrial hacemos caso a las señales de la carretera que nos llevan previamente al municipio de Seixalbo, el cual cruzamos para finalmente meternos en la Avenida de Zamora, ya en la ciudad de Ourense. Continuamos unos metros por esta avenida para después llegar a una rotonda donde cogeremos el ramal derecho, por la Rua Ntra. Sra de Sainza que es una buena subida de un kilómetro que termina justamente en el lugar donde está el Albergue de peregrinos de Ourense, único que hay en la ciudad. FIN DE LA NOVENA ETAPA.

 Pasando por el Polígono Industrial

 Una oveja sin inmutarse por nuestro paso en Seixalbo
Ourense

Fachada del albergue en Ourense

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ALOJAMIENTO
Cuando llegamos al albergue de Ourense, que actualmente es propiedad del Ayuntamiento de la ciudad, eran en torno a las 13.30 del mediodía con lo que el hospitalero nos comentó que hasta las cinco de la tarde los peregrinos que llegamos en bicicleta teníamos que esperar a la hora de poder registrarnos ya que antes tienen prioridad los que vienen andando. Una norma xacobea que tienen también muchos albergues de otras localidades. De todas formas, nos registramos a nuestra llegada y pudimos coger cada uno de nosotros una cama para pasar allí la noche. El único inconveniente sería si desde nuestra llegada se llenara el albergue con peregrinos que vinieran a pie por lo que nos veríamos obligados a abandonarlo. Finalmente no fue así y pudimos quedarnos sin problemas. Para todos los que van en bicicleta comentaros que no se pueden guardar las bicicletas en el albergue pero a escasos metros existe un bar (Bar Acapulco) que posee un garaje donde por 1€ te las guarda sin problema. El Albergue está bastante bien, con todo tipo de servicios (lavadora, frigorífico, internet, cocina…) y los lavabos están bastante limpios. Dispone de 40 plazas en literas distribuidas en una habitación grande separada por la mitad por una pared pero con acceso a las dos alas con lo que os recomiendo llevar tapones para los oídos por si sois de los que no cogéis el sueño pronto y en la noche pudiera haber melodía sinfónica…..como fue aquella noche jeje. El precio del mismo son 5€ por persona y es el único que existe en la ciudad de Ourense destinado a peregrinos.
Literas

Una vez alojados decidimos visitar la ciudad, ya que disponíamos de bastante tiempo, pudiendo contemplar lo más representativo monumentalmente se refiere como son las famosas Burgas, la Catedral o su Plaza Mayor entre otros. Por cierto, que en Ourense nos volvimos a reencontrar con el amigo Máximo con el que compartimos anécdotas de las etapas que llevábamos hasta el momento. El tío es un crak jeje

 En Ourense
 Catedral
 Aurelio "El lluminado" jeje

 En la Plaza Mayor de Ourense
Las Burgas

lunes, 22 de julio de 2013

Octava etapa: PUEBLA DE SANABRIA - LAZA

TRACK ALOJADO EN WIKILOC DE LA OCTAVA ETAPA:

Aun no ha amanecido por completo sobre Puebla de Sanabria cuando empezamos a preparar nuestras alforjas, a llenar nuestros bidones de agua y a tomarnos un pequeño tentempié junto con el resto de peregrinos alojados en el albergue de “Casa Luz” para afrontar la etapa de hoy. La jornada anterior fue la más corta de nuestro Camino hacia Santiago y eso lo notamos en la recuperación de nuestras piernas, incluso parece que todos los problemas físicos que hicieron acto de presencia en el grupo ya los hemos ido quedando atrás.

Hoy es 2 de julio y por delante tenemos lo que en ciclismo se denomina como la “Etapa reina” ya que en la jornada que estamos a punto de empezar tendremos un poco de todo; llaneo, subida de varios puertos, bajadas peligrosas, asfalto, tierra, viento, calor…En definitiva una etapa entretenida que pasaría a ser una de las más bonitas al transitar por lugares naturales que poseen un encanto espectacular.

Por fin, después de ocho días vamos a entrar en tierras gallegas al rodar por la provincia de Ourense y en un principio nos fijamos como punto de llegada la localidad de A Gudiña a unos 60 kms aproximadamente de Puebla de Sanabria, pero tan bien nos encontraríamos los cuatro que finalmente en la etapa de hoy acabaríamos muy cerca de los 100 kilómetros, llegando al municipio de Laza.

Como bien he comentado, hoy nos hemos levantado temprano para dar comienzo una etapa bastante dura en la que tenemos que salvar los puertos de “Padornelo” y de “A Canda”. La mañana se presenta con un tiempo bastante gélido en el que nos cuesta un mundo entrar en calor cuando estamos dejando ya a nuestras espaldas el municipio de Puebla de Sanabria. Las primeras pedaladas durante los primeros 10 kms se hacen muy duros al llevar el viento de cara y el frío se convierte en un compañero de viaje poco amigable. A pesar de todo, una vez pasamos el municipio de Requejo pronto ese tremendo frío que sufrimos en nuestras carnes se nos pasará por completo al ir superando las primeras rampas duras del Puerto del Padornelo. En esta dificultad montañosa vamos a tocar el techo de la Vía de la Plata con una altura máxima de 1.360 metros.

 Bien abrigaditos a primeras horas de la mañana
Inicio del Padornelo

El puerto del Padornelo tiene una longitud de unos 13 kilómetros de distancia y su paso se hace por carretera nacional de unos 5 metros de ancho, con asfalto un tanto irregular y botoso. Los últimos kilómetros, la carretera se vuelve algo más ancha y en perfecto estado y con carril para vehículos lentos. A nuestro favor podemos decir que el trayecto elegido se hace sin apenas tráfico con lo que podemos disfrutar más a fondo del bonito paisaje por el que vamos pasando. Durante la subida vamos a ir alternando zonas de sombra con otras en las que quedaremos a merced del sol con lo que la subida se hace bastante cómoda, unido además a que Padornelo no cuenta con desniveles muy pronunciados. Lo más destacable de este puerto quizás sea su longitud, en la que llega a hacerse bastante pesado el estar subiendo durante mucho tiempo.

 A pesar de no tener grandes desniveles la subida se hace muy larga

Como ya habíamos hablado antes de salir de Puebla de Sanabria decidimos que los Puertos los subiremos cada uno imponiéndose su ritmo más cómodo para no castigarnos entre nosotros mismos. Poco a poco vamos encarando las rampas más duras que se encuentran sobre todo en su zona más alta donde se culminará una vez pasamos el túnel, dando comienzo una entretenida y rápida bajada que culmina una vez se llega a la localidad de Lubián, aunque antes tendremos que salvar un pequeño repecho justamente al paso por las obras del AVE que se están llevando a cabo.

 Obras del AVE a nuestro paso

Túnel de Padornelo de 435 metros de longitud

Una vez llegamos a Lubián decidimos que es el momento de hacer la primera parada y meter algo de comida en el cuerpo. Lo hacemos en el primer Bar que nos encontramos a la entrada del pueblo en el que también aprovechamos para poner el sello en nuestras credenciales. Me abstendré de comentar a través de estas líneas el recibimiento y trato que tuvimos por parte de la encargada o trabajadora de ese bar, ya que sino estropearía lo que a la postre sería una de nuestras mejores etapas. Tan solo decir que el trato con las personas que nos íbamos encontrando a nuestro paso fue espectacular y muy encantadores hacia nosotros, pero en este caso, la excepción la encontraríamos a nuestro paso por Lubían.
Entrando en la localidad de Lubián

Después de este momento incómodo continuamos en busca de nuestra segunda dificultad montañosa del día. Ahora nos toca subir el puerto de A Canda, de unos 6 kilómetros de ascensión que se harán por una carretera un tanto mala en el primer kilómetro y medio, aunque pronto pasa a ser impecable el resto de la subida. El primer tramo de carretera es de 4 metros de ancho y sin arcén y el siguiente, carretera ancha, perfectamente asfaltada y con arcén. En esta ocasión la subida, a pesar de ser más corta, si que se nos hará algo más dura, pues el Puerto de A Canda muestra en ocasiones pendientes superiores al 10% con lo que cualquier atisbo de que nuestros músculos puedan enfriarse queda totalmente descartado. 
 Primera parte de la subida a Canda

Segunda parte de la subida a Canda

Nuevamente el puerto pasa por un túnel que corona la ascensión el cual está escasamente iluminado y la visibilidad es bastante baja, dando algo de miedo y añadiendo cierta peligrosidad a nuestro camino. A pesar de todo, una vez que se pasan estos 441 metros prácticamente a ciegas entramos en tierras gallegas por la Provincia de Ourense.



Túnel de A Canda poco iluminado

Una vez terminado el rápido descenso de A Canda pasamos por A Vilavella, la primera localidad de Galicia que nos encontramos, posteriormente transitamos por el municipio de O Cañizo y a unos 55 kilómetros desde que iniciáramos la etapa en el día de hoy llegamos a A Gudiña, lugar donde aprovechamos para poner nuestro segundo sello en su Ayuntamiento o en esta ocasión, en su Concello y también para realizar la primera parada técnica y así recuperar fuerzas una vez que ya hemos salvado las dos grandes dificultades montañosas de la jornada. De todas formas esta etapa nos tendría guardada una sorpresa que iríamos descubriendo según nos íbamos acercando a Laza.

 Pasando por O Cañizo

En A Gudiña

Como bien se puede apreciar en el track alojado en el perfil de wikiloc, aun nos quedarían unos repechos que podrían considerarse por su distancia y sus espectaculares pendientes como puertos de montaña. Esto, unido a que ya llevamos metido en nuestras piernas más de 60 kilómetros, este tramo, en el que las obras del AVE nos irían acompañando en todo momento, sería de lo más duro de la etapa. Desde A Gudiña se coge el trazado antiguo de la Vía de la Plata con lo que iremos por camino de tierra prácticamente hasta llegar al final de la jornada. En estos últimos 30 kilómetros vamos a ir pasando por numerosas localidades bastante pequeñas en las que presuponemos que su población no llega a tener en ocasiones ni 100 habitantes probablemente. Son lugares con mucho encanto que rompen con la monotonía que pueden llegar a tener los caminos que trascurren por las provincias extremeñas o salmantinas en las que las distancias entre una población y otra se hacen una auténtica pesadilla.

 Señal del Antiguo Camino de Santiago


Pequeñas localidades que nos vamos encontrando a nuestro paso

En nuestro pedaleo en busca de la localidad de Laza, más de una vez nos vamos a detener para inmortalizar las vistas que desde los puntos altos podemos contemplar del Parque Natural de O Invernadeiro donde nos sorprende su embalse de Las Portas el cual es el más grande de toda la provincia de Ourense. Se trata de un paisaje de carácter montañoso situado al sur del macizo Central, en la provincia de Orense, entre los ríos Ribeira Grande y Ribeira Pequeña, formado por la sierra de San Mamede, Queixa, Manzaneda y el Fial das Corzas, que constituyen el macizo Central orensano, con altitudes de alrededor de 1000-1600 m, situadas en el término municipal de Vilariño de Conso. Predominan los valles, con grandes manifestaciones de la acción erosiva de las aguas fluviales, que separan las zonas altas y planas. Aparecen también algunas llanuras aisladas, relativamente extensas y rejuvenecidas por la red fluvial, con elevaciones de unos 1.000 m.


Embalse de Las Portas

Mientras nos vamos alejándonos de este magnifico lugar seguiremos subiendo y bajando continuos repechos por un camino de tierra que en ocasiones nos “quita el hipo” al ver a nuestra derecha unos grandes quebrados en la montaña que nos hacen aminorar nuestra velocidad en el peligroso descenso que tendremos durante más de diez kilómetros hasta llegar a nuestra meta. Esta bajada nos obliga a apretar fuerte las manetas y poner a prueba nuestros frenos de disco o los V-Brakes en el caso del amigo Esteban. Llegando a los 1000 metros de altura por esta zona, descenderemos hasta los 400 metros de altitud. Sería en este lugar donde tendría el amigo Javi el primer y único pinchazo de todo nuestro camino, algo que vendría a ser un pequeño contratiempo en la etapa de hoy y que nos haría llegar más tarde de lo esperado a Laza.




Bajando hacia Laza
“Después de que se nos resistiera un poco cambiar la cámara de la rueda y de que un servidor tuviera que bajar en bicicleta hasta la posición de Esteban, que era el que llevaba las herramientas, volver a tener que subir hasta el lugar donde estaba Javi y Aurelio y de nuevo volver a bajar hasta llegar a la posición donde había dejado mi bicicleta, por fin pudimos continuar”. A pesar de todo, nos congratulamos de que después de más de 600 kilómetros recorridos por numerosos y variados caminos hoy haya sido la primera vez que hemos tenido un problema mecánico y que como ya he comentado sería el único. 
Único pinchazo en nuestro camino
Ya salvada la peligrosa bajada empezamos a divisar los carteles del municipio de Laza donde aprovechamos como siempre para realizarnos la foto de rigor que da por concluida una nueva jornada. Antes de nada, nos dirigimos a un Bar-Restaurante para ver si no es muy tarde con el fin de poder comer, ya que son cerca de las 17.00 h. de la tarde. Como es lógico, ya era demasiado tarde, aunque si que nos hicieron unos señores bocadillos de lomo adobado que nos sentaron a las mil maravillas.

Allí le preguntamos a la chica que nos sirvió por donde se encontraba el Albergue, comentándonos que teníamos que ir previamente a la Oficina de Protección Civil para registrarnos. Después de reposar la comida en el bar nos desplazamos hasta el lugar donde fuimos atendidos por un chaval joven que debía de ser enfermero por el parche que lucia en su indumentaria y que debemos de decir que daba gusto de cómo nos atendió en todo momento, incluso nos dio una serie de indicaciones a través de planos referentes a la etapa del día siguiente donde tendríamos que subir otra dificultad montañosa hasta llegar al municipio de Alberguería. FIN DE LA OCTAVA ETAPA.
Fin de etapa: 98,08 kms.
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ALOJAMIENTO
Una vez llegados a Laza, como ya os he comentado, el Albergue destinado a los peregrinos está actualmente llevado por Protección Civil y es en su oficina donde antes de alojarse hay que ir para poder registrarse y para que te den las llaves de la habitación. Desde el 1 de mayo de 2013 el quedarse en el albergue cuesta 6€ por persona. El albergue se encuentra a las afueras del pueblo, enclavado en un bonito paraje natural en el que las vistas son espectaculares.


Dispone de un total de 34 plazas (literas) distribuidas en tres habitaciones de ocho plazas, una de seis y una habitación de cuatro plazas. A nosotros nos tocó dormir en una de 6 plazas en la que únicamente estuvimos los cuatro. Al igual que el albergue de Puebla de Sanabria, las habitaciones también disponen de unas cabinas para guardas cualquier objeto personal.

Nuestra habitación en el abergue de Laza
El Albergue dispone de todo lo necesario como son lavaderos para la ropa, unos impecables baños con dos duchas, una cocina con vitrocerámica donde poder hacerse de comer y un salón de estar con unos cómodos sillones donde poder descansar.

Cocina del Albergue


Sala de estar del Albergue