miércoles, 12 de agosto de 2015

CAMINO PORTUGUÉS / TERCERA ETAPA: ESTREMOZ - PONTE DE SOR

TRACK GPS DE LA TERCERA ETAPA: ESTREMOZ - PONTE DE SOR

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Nuevo día para recorrer los caminos portugueses, o más bien deberíamos decir por sus carreteras ya que de momento de lo primero ni pizca de ellos. Hoy es 2 de agosto y ya tenemos el equipo completo con la llegada del amigo Esteban como comentábamos en la entrada anterior de nuestro blog. Hemos descansado lo bastante bien en el Hostal O Gadanha de Estremoz y el desayuno que nos incluía en el precio nos vale para salir con fuerzas y sobretodo para afrontar con garantías esta tercera etapa del Camino Portugués.

En los instantes previos ponemos el sello en nuestras credenciales, mientras el encargado del hostal nos sigue contando las batallitas de su aprendizaje y acercamiento con la lengua castellana y parece ser que éste no tenía prisa en que saliéramos a dar las primera pedaladas de la jornada. Finalmente nos realizamos la “foto oficial”, ahora sí de los tres “Bicigrinos Extremeños”, Javi, Esteban y Jairo…y aun así seguimos echando de menos al amigo Aurelio, un fijo en las dos experiencias anteriores que este año desde un principio sabíamos que no contaríamos con su presencia.

De izquierda a derecha, Javi, Esteban y Jairo

El día empezará un poco torcido con la primera foto ya que al apoyar la cámara compacta en el sillín de mi bicicleta se me cae al suelo cuando trato de recogerla y se me fastidia el enfoque de la misma, aún así, dándole un poco de zoom a las fotos que voy tirando como que van saliendo más o menos…pero ya es la segunda vez consecutiva que me cargo otro aparatito de estos.

Al principio un poco de confusión para salir de la ciudad ya que llevábamos cargado en el gps un track de un usuario de wikiloc que hizo la misma ruta pero de forma invertida y es por ello que nos va metiendo por algunas calles en dirección prohibida. Con cuidado y bajo la excusa típica de “es que no somos de aquí” vamos dejando la localidad de Estremoz para buscar el punto final de hoy, el municipio de Ponte de Sor.

Saliendo de Estremoz

Los tres sabemos que hoy será una ruta sobre la teoría bastante cómoda, en cuanto a kilometraje y también sombre el perfil, siendo gran parte de la misma etapa en descenso y con muy pocos repechos, tan sólo lo más duro vendrá a partir de la mitad del recorrido realizado.

Vamos con nuestras bicicletas por la carretera N-245 que justamente sirve para dividir dos de los distritos portugueses por los que ya hemos ido transitando, el de Portalegre y Évora. A primera hora de la mañana en esta zona si que nos encontramos un tráfico algo más denso del que hemos visto en etapas anteriores. Se trata de una zona de bastantes fincas ganaderas y vinícolas, es por ello que la actividad a esta hora de la mañana es más intensa. Aun así la calzada tiene un poco de arcén y más o menos transitamos con “cierta tranquilidad”.

Podríamos decir que esto es una carretera con buen arcén

Como os dije, hoy hemos salido con un buen desayuno “buffet” metido en el cuerpo y eso se nota a la hora de pedalear. Tanto es así que los primeros 35 kilómetros los hacemos prácticamente sin parar, tan sólo una breve pausa antes de llegar a la localidad de Avis, en donde aprovecho para cambiarle las pilas a mi garmin con el fin de que siga el hombre con su función de ir guiándonos por estos lares portugueses y de nuevo para comprobar si el enfoque de la cámara a mejorado…pero que como observamos sigue un poco a la virulé.

Javi intentando ser enfocado por la cámara

Una vez ya realizados los primeros 38 kilómetros decidimos que es el momento de hacer la primera parada técnica del día, concretamente en el municipio de Avis, haciéndolo en un bar que encontramos a su salida llamado “Grelhadouro”, donde aprovechamos para nuevamente sellar en nuestras credenciales y tomarnos un par de “Sagres Minis” que entran como si de “agua de mayo para el campo se tratase”.

Esas "Sagres Minis" que no falten por Portugal

En definitiva unos 25 minutos de descanso para a continuación poder afrontar la recta final de la etapa, ahora sí en un terreno más “rompe piernas” en donde tendremos que salvar alguna que otra rampa dura, pero eso sí, de pocos kilómetros.

Realizando la parada técnica en Avis

Salimos ya de Avis por la zona de la Albufeira de Barragem do Maranhâo, salvada esta por un puente de la carretera N-244. Sigo admitiendo y me alegra que para la idea que traíamos en nuestra planificación y estudio previo del camino por tierras portuguesas, el tráfico rodado que nos estamos encontrando es bastante escaso, cosa que la verdad para los que vamos en bicicleta lo agradecemos enormemente.

Circulando por una buena carretera con poco tráfico


Saliendo de Avis

Ya nos va quedando menos para llegar al destino de hoy, como digo, será una etapa en la que íntegramente hemos transitado por carretera. Quizás algunos diréis que cuando uno hace el Camino de Santiago lo que quiere es ir por senderos de tierra, pero tengo que admitir que por aquí es lo único que había o nuestro desconocimiento podía hacer que sólo supiéramos de esta vía para unir el punto de inicio y fin en la jornada de hoy. De todas formas, el camino lo hacemos bastante tranquilo y el paraje que nos vamos encontrando es ciertamente más bonito de lo que hasta ahora habíamos visto. Las zonas llanas y de secano van cambiando a parajes de bosques algo más montañosos, llenos de alcornoques y con escasez de población, tan sólo antes de llegar a Ponte de Sor tendríamos que cruzar la pequeña localidad de Galveias, donde pudimos ver a la salida de la misma y sobre nuestra ruta en la parte izquierda, la peculiar “Capela do Senhor das Almas”, siempre manteniendo el estilo representativo de este tipo de construcciones de la zona, estando pintadas de color azul y blanco.

A nuestro paso por Galveias

Capela do Senhor das Almas

Ya sólo nos faltarían salvar dos repechos en los que alcanzaríamos los 200 metros de altitud y una vez superados, una larga bajada con cierto curveo nos fue dejando a los pies de Ponte de Sor, donde entraríamos por su Puente que salva el río y dejando a nuestra derecha el bonito Parque de Marginal que después a la tarde, una vez hubiéramos descansado, visitaríamos.

Poníamos fin así a nuestra tercera etapa del Camino, primera para el amigo Esteban que parece haberse encontrado bastante bien, tan solo descolgándose en ciertos momentos de subida, pero todo nos hacía indicar que la etapa de hoy la habíamos salvado bastante bien, sin problemas físicos ni mecánicos en los casi 67 kilómetros realizados.

En Ponte de Sor

De paseo por Ponte de Sor

Pronto dimos con el lugar donde pernoctaríamos. He de admitir que según había podido leer, en esta localidad era complicado el tema de encontrar alojamiento y más aun si se va con la idea de encontrar albergues, ya que creo que no hay ninguno. Finalmente nos alojamos en una especie de pensión denominada “Velhas Rotas” que resultó ser bastante barata y con unas dependencias tanto para descansar como para guardar las bicicletas ideales para los que vamos realizando este tipo de rutas. 



Ya en el hostal

Además también contaban con un bar restaurante con lo que una vez dejamos nuestro equipaje y nos duchamos pudimos degustar los típicos platos combinados portugueses, en este caso fue de filete de pollo, arroz con patatas fritas y ensalada acompañado de un vino de la casa y como no, el heladito que no falte.

A comer se dijo

 Resumen de la tercera etapa

martes, 11 de agosto de 2015

CAMINO PORTUGUÉS / SEGUNDA ETAPA: ELVAS - ESTREMOZ


TRACK GPS DE LA SEGUNDA ETAPA: ELVAS - ESTREMOZ

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Empezaré el relato de esta segunda etapa, realizada el primer día de agosto, aún estando en la noche de la jornada anterior. Una vez que nos disponíamos a salir para cenar el rico bacalao de Elvas, recibo la llamada del amigo Esteban quien nos comunica que después de lo ocurrido con su tío, estaba dispuesto a unirse en la que sería nuestra tercera etapa, es decir, reengancharse en Estremoz para comenzar a partir de ahí el Camino Portugués junto a nosotros. Desde la habitación de la pensión tanto Javi y yo personalmente, notamos un “subidón” en nuestro estado de ánimo y sabíamos que la decisión de Esteban era lo correcto y no dudamos en ningún momento en darle nuestro apoyo y animarle a que preparase el equipaje y su bicicleta ya que nosotros le esperaríamos impacientes una vez estuvieras en Estremoz.

 Bacalao del bueno...pero bueno bueno

Dicho esto, la etapa del 1 de agosto comenzaba en torno a las 8 de la mañana. Hoy nos tomaríamos el día algo más relajado que el anterior y por fin podemos retomar la jornada de pedaleo en horario matinal. Sabemos que tan solo serán 53 kms., de ahí que estemos algo más relajado de lo habitual, tanto es así, que tanto Javi como yo nos olvidamos de llenar los bidones de agua antes de salir, haciendo los primeros 16 kms., sin una pizca del preciado H2O.

Una vez que salimos del casco antiguo de Elvas, de su parte abaluartada, vamos dejándola a nuestras espaldas pasando por su imponente Acueducto del s.XVI que nos acompañará durante los inicios de la etapa y siendo los primeros diez kilómetros en ligera subida, llegando a tocar la cota más alta del día, unos 463 metros de altitud. Ya sabemos que no es muy alto y que algún vasco diría que eso es lo que mide su bloque de pisos jaja...pero bueno, en Portugal es lo que hay y esta nos ayudó rápidamente a entrar en calor e ir mentalizándose que a partir de ahora se acabo el llanear y que la tónica a partir de habitual sería la de el “sube y baja” por tierras portuguesas.

Acueducto de Elvas

 Adiós Elvas

 Inicios del Acueducto

Esta segunda etapa se nos hace bastante cómoda ya que en su totalidad la hacemos por calzada, una carretera bastante estrecha, nada de arcén pero bien alquitranada y con escaso tráfico, aunque debo admitir que para los pocos vehículos que nos pasan, la mayoría de sus conductores desconocen la distancia de seguridad del metro y medio que deben guardar y el hecho de aminorar la velocidad cuando ven y quieren adelantar a un ciclista. (A favor de los buenos conductores de Portugal, debo de decir que hubo unos pocos que si tienen respeto hacia los que vamos en bicicleta).

Carretera a la salida de Elvas

Retomando el tema de los bidones de agua que llevábamos vacíos, la primera localidad que nos encontramos después de una gran bajada desde Elvas, es el pequeño pueblo de Vila Fernando, con lo que hacemos parada obligatoria para rellenarlos y ya de paso realizar un desayuno, tostadas con el típico pan portugués que para mí gusto sigue siendo muy esponjoso, mantequilla y el inseparable refresco desde hoy denominado Zumol (una especie de fanta de naranja para entendernos pero con menos gas y pulpa de fruta…) que al principio nos sabía a medicamento para curar resfriados pero que a la postre nos haríamos con su sabor y en cualquier parada nos resultaba inevitable no pedirlo.

Una vez terminamos de desayunar, volvemos a iniciar nuestra marcha. Continuamos en ligero descenso, cosa que nos ayuda a soltar piernas y poder disfrutar del paisaje que nos vamos encontrando a nuestro paso, como son grandes viñedos, bosques de eucaliptos y algunas reses que descansan impasibles al vernos pedalear próximas a ellas.

 Viñedos para realizar el rico vino portugués

Vaquitas tranquilas

A pesar de ser una ruta corta, la jornada de hoy destaca por el aumento de temperatura con respecto al día anterior y ello hace que vayamos algo más sofocados por esas carreteras perdidas de Portugal donde no predomina mucho la umbría. Es por esta zona donde dejamos el Distrito de Portalegre y nos adentramos en el de Évora, pasando por pequeños núcleos de poblaciones como son Orada, Aldeia de Sande, Arcos o Alcraviça, siendo en esta última donde encontramos a nuestro paso una vivienda también acondicionada como bar-restaurante llamada “Tasca dos Coelhos” ósea, que traducido viene a ser la Taberna de los Conejos y en la cual volvemos a realizar una nueva parada para llenar bidones, tomarnos las típicas cervecitas “Sagres Minis” y poner el primer sello de la jornada en la Credencial del Peregrino.

"Tasca dos Coelhos"

Hasta aquí, ya recorridos unos 40 kms., que nos indica que hoy llegaremos a nuestro destino bastante pronto, quizás demasiado y por qué no decirlo, la etapa de hoy sería la denominada “maria” por la escasez de su kilometraje, pero si la planificación lo decía, no seríamos nosotros los que alterásemos el trabajo previo realizado y además así aprovecharíamos para hacer un poco de turismo por Estremoz, cosa que no pudimos hacer en el municipio de Elvas.

Los últimos diez kilómetros los seguiremos haciendo por carretera, quizás equivalente a lo que sería una comarcal en España y prácticamente nos habrán pasado unos 8 o 9 vehículos, cosa que verdaderamente nos tranquiliza bastante a la hora de ir pedaleando sin la tensión de tener a un portugués detrás al volante.



Este año he de decir que no he sido tan detallista y no he ido anotando la hora exacta de llegada a cada localidad de fin de etapa, pero a Estremoz podemos decir que llegamos justo para la hora de la cervecita…sí, así es, otra cervecita. Además parece que esta localidad tiene bastante ambiente de turisteo y nada más entrar nos encontramos con un gran mercadillo o “baratillo” según el amigo Javi.

Avituallamiento obligatorio

En Estremoz

Como comenté llegamos bastante temprano, y el hostal donde nos quedamos esta noche aún no nos deja entrar en nuestra habitación, aunque si que nos facilita dejar el equipaje y nuestras bicicletas en sus dependencias. Hasta las 16.00h portuguesa no podremos entrar (pensamos que se pasan un poco con la hora de entrada…) por lo que decidimos realizar un pequeño paseo por la zona centro y comer unas pizzas para reponernos del esfuerzo del día de hoy….que ya en serio, tampoco lo fue tanto…¡¡pero que quede entre nosotros!!

Al final 53 kilómetros para completar las dos primera etapas de nuestro Camino Portugués, ya en la bonita ciudad de Estremoz, también con monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad como es su Castillo y además hoy también tendríamos la alegría de recibir a la tercera “pata” del equipo de Bicigrinos Extremeños, al amigo Esteban quién llegaría por la tarde noche para estrenarse al día siguiente.

Ya con Esteban y enseñando el Maxibón al amigo Aurelio jeje

Resumen de la segunda etapa

CAMINO PORTUGUÉS / PRIMERA ETAPA: MÉRIDA-ELVAS

TRACK GPS DE LA PRIMERA ETAPA: MÉRIDA - ELVAS

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Aun sobrecogidos por la noticia que nos había dado el amigo Esteban, en torno a las 14.00 horas del 31 de julio comenzamos a dar las primeras pedaladas de nuestra tercera experiencia jacobea. Como comenté en la entrada anterior, este año haríamos el Camino Portugués con salida en Mérida, con lo que las primeras cuatro etapas sería por un trazado no original y es por ello que no veríamos durante esos días ninguna flecha amarilla de la que estamos acostumbrados a ver todos los peregrinos y que son las que nos llevan a la Plaza del Obradorio. 

Tirando de gps en mano nos disponemos a salir de Mérida en busca de la primera localidad de llegada, Elvas, ya en tierras portuguesas. Sabemos del problema que podemos tener al salir tan tarde, ya que por nuestra tierra resulta una locura desafiar al calor en esa franja horaria del mediodía, pero en cambio, no nos quedaba más remedio si queríamos cumplir con la planificación exhaustiva que llevábamos este año. Aún así debo de comentar que en esta primera jornada, el sol extremeño nos dio un respiro, el día apareció nublado y las temperaturas más altas no llegaron a alcanzar los 30 grados por lo que podíamos estar hablando de una especie de milagro.

Primeras pedaladas

Esta etapa podríamos catalogarla como la más “fea” de todo el trazado de nuestro camino. Gran parte de ella la haremos transitando por pistas y carreteras y tan sólo serán pocos kilómetros los que disfrutaremos de caminos o sendas de tierras, aunque lo positivo de todo ello sería el poco tráfico que tienen estas calzadas, ya que se tratan de carreteras anexas a canales de riego, en este caso al Canal de Lobón, perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).

Carretera del Canal de CHG

Para ser la primera etapa de unos 81 kms., según el Garmin, prácticamente con un perfil llano salvo el último tramo de 10kms, debo de decir que nos resultó ser una ruta bastante pesada, por un lado por su monotonía de transitar por largas rectas las cuales no se divisaban su final en el horizonte y por otro lado por el fuerte viento siempre de cara que nos acompañó durante todos los kilómetros de pedaleo, sobretodo a partir de media etapa ya realizada.

Aún así, hasta llegar a Lobón (km. 27), primera parada para recuperarnos de la subida a dicha localidad, nuestra media de velocidad había sido bastante buena, con algo más de 20km/h que no está nada mal cuando hablamos de un viaje con alforjas, llevando en torno a 7 u 8 kilos más de lo que viene siendo habitual en salidas normales de entrenamiento.

En Lobón

Después de la parada, decidimos continuar hasta la siguiente localidad, en esta ocasión, Talavera la Real (km. 42). Este tramo lo realizamos por caminos que salvan la Autovía A-5 aunque justamente antes de llegar a la entrada de este municipio nos vemos obligados a coger la carretera N-V, una vez dejado atrás un Polígono Industrial, pero éstos serán tan sólo un par de kilómetros donde compartiremos carretera con algún que otro vehículo a motor.

Por la N-V a su paso por Talavera

Una vez en Talavera decidimos parar en un bar que se encuentra en la calle principal, sin desviarnos de nuestra ruta, rellenar los bidones de agua, poner el primer sello del día y aprovechar para hidratarnos con un refresco pues a pesar de que el calor no acecha como esperábamos si que notamos que nuestro cuerpo se nota raro y algo cansado, quizás por el horario no habitual para coger la bicicleta.

Parada técnica

Continuamos nuestra marcha y dejando Talavera la Real, saliendo por un rotonda donde podemos ver un avión militar, (Caza F-5) de la Base Aérea que se encuentra bastante cerca de nuestro punto de paso, nos adentramos en un camino de tierra con bastante arena, aunque este lo iremos alternando en su parte final nuevamente con la pista de CHG. 

 Rotonda con el F-5

Camino, una vez pasado Talavera la Real

Serán en torno a 10 kms los que realizaremos pasando por las traseras del pequeño municipio de Villafranco  del Guadiana (a nuestra derecha) y de la Urbanización Golf Guadiana (a nuestra izquierda) para nuevamente salir a la N-V ahora sí con algo más de tráfico ya que nos empezamos a acercar a la ciudad de Badajoz. La entrada a la capital pacense la realizamos por la carretera BA-20, cogiendo desde su inicio una pista de tierra que va lindando en su parte derecha y que nos ayuda a no mezclarnos con el denso tráfico rodado. Esta pista nos deja a los pies de la Circunvalación en la que podemos ir divisando el monumento del Alcazaba Árabe a nuestra izquierda y en la que pronto cogeremos el carril-bici que comienza por la zona del Paseo Fluvial, donde nos hacemos la foto con el monumento de Puerta Palma y aprovechamos para comprar unos pistachos y un refresco que nos ayuden a afrontar la parte final de la etapa.

Llegando a Badajoz

Alcazaba Árabe


Puerta Palma

Este tramo comienza una vez pasamos el famoso Puente Real en dirección a la Avenida Elvas donde se encuentra el campus universitario, también siendo zona con carril-bici hasta que llegamos a las instalaciones de IFEBA (recinto ferial de exposiciones) donde nos adentraremos por una carretera ya en el límite de la frontera entre España y Portugal. Es en esta zona donde tengo algún que otro problema muscular pero que solvento con unos pequeños estiramientos.

Saliendo de Badajoz (Zona de Ifeba)

Podemos decir que es en ese punto donde realmente comienza nuestro “Camino Portugués” pues hasta ese instante habíamos ido por tierras españolas. Serán unos 12kms., de una carretera en línea recta que va paralela por su parte izquierda a la Autovía IP-7 y que nos deja en la carretera N-4, con un tramo de carril-bici, a los pies del cerro donde se levanta la ciudad de Elvas, siendo los últimos 5kms., en subida bastante pronunciada, con su parte final todo adoquinada, ya tocando la muralla del famoso baluarte de esta primera localidad portuguesa y poniendo fin a nuestra primera etapa del Camino.

Al fondo la ciudad de Elvas

En total 81 kilómetros que nos han castigado bastante pero que por fin habíamos salvado sin ningún tipo de problema relevante a pesar del imprevisto inicial de la etapa. Hoy hemos llegado bastante tarde y hasta que damos con la Pensión donde percnoctamos esa noche, nos duchamos y descansamos un poco, tan sólo nos da tiempo para cenar y ver por encima el centro histórico de Elvas, de todas formas dada la proximidad a Mérida, seguro que tendremos oportunidad de visitarla en cualquier otro momento.

Plaza de la República de Elvas

Resumen de la etapa