martes, 9 de septiembre de 2014

CAMINO DEL NORTE: Etapa 8, Gijón - Soto de Luiña

Track de la octava etapa: Gijón - Soto de Luiña
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8 de agosto. Hoy salimos desde Gijón con destino a Soto de Luiña en una etapa de algo más de 68 kilómetros. Antes de partir nos disponemos a desayunar en el Albergue ya que estaba incluido en el precio, unas tostadas, dulces, zumos y listos para emprender otra jornada más con un tiempo donde el cielo era fiel reflejo de que sería algo inestable.

Partimos desde el mismo centro de Gijón en dirección al corredor industrial de dicha ciudad donde aprovechamos para llenar los bidones de agua en una fuente que encontramos en un pequeño parque dentro del barrio de La Calzada. Desde aquí cogemos la carretera As-19 en busca de Avilés en ligero ascenso para salvar la estribación del monte Areo el cual vamos dejando a nuestra izquierda.

Iglesias por el Camino

Entre prados verdes donde abundan las casas esparcidas a nuestro paso pronto llegamos al paisaje siderúrgico de la ría de Avilés, siendo algo más de 7km., donde las vistas se hacen poco atractivas para los peregrinos debido al incesante ruido y numerosas chimeneas en plena actividad industrial, transitando por los barrios de Gudín, EL Cueto y San Pelayo, zona en la que hay que mostrar mucha atención en nuestro pedalear ya que iremos acompañado de un espeso tráfico de vehículos pesados.

Industria siderúrgica

Una vez que hemos salvado esta zona nos adentramos, en primer lugar por la Avenida Marqués de Suances y posteriormente llamada Avenida Cervantes, al casco histórico de Avilés siendo en su Ayuntamiento donde sellamos nuestras credenciales a primera hora de la mañana. A continuación vamos callejeando durante los primeros kilómetros manteniéndonos siempre dentro de un ambiente urbano donde por un instante perdemos las flechas amarillas para entonces guiarnos a través del GPS, con lo que nos desorientamos en una zona de numerosas rotondas y ramales que en dos ocasiones nos vuelven a sacar al mismo sitio, una gasolinera donde finalmente paramos para fijar correctamente nuestro destino, que no es otro que poder conectar con la N-632.

 Ayuntamiento de Avilés


 Callejeando por Avilés

Rotonda con escultura de hierro

La travesía que sigue por esta carretera es algo peligrosa durante unos 3kms., debido al aumento de circulación de vehículos, hasta que llegamos al municipio de Piedras Blancas, instante en el comienza a llover, parándonos en un pequeño cobertizo para resguardarnos y ya de paso para que el amigo Raúl convirtiera sus alforjas en impermeables con el rollo de cocina que había adquirido días antes y como no, siempre con la inestimable ayuda de Aurelio, a la postre los dos expertos en materia de aislamiento de equipaje de bicigrinos. ¡¡Otra cosa más para añadir en vuestros curriculum!!

Entrando en Piedras Blancas (rotonda con barcos de papel)

Resguardándonos de la lluvia

A partir de aquí de nuevo nos vamos acercando al paisaje costero que habíamos abandonado durante varios kilómetros en la etapa de hoy. Vamos subiendo y bajando pequeñas laderas por cómodas carreteras comarcales al paso de las localidades como San Martín de Laspra, Las Chavolas o el Puerto, lugar desde donde contemplamos unas excelentes vistas de la Playa de Santa María del Mar justamente antes de llegar al municipio de Santiago del Monte, muy próximo al Aeropuerto de Asturias.

 Vistas de la costa


Entrando en Santiago del Monte

Nuestro pedalear continúa por la cómoda carretera As-318 en una bajada con sucesivas curvas que nos dejan a los pies del río Nalón donde enlazaremos desde la localidad de San Juan de la Arena, por la N-632, y por medio de un pequeño puente, con Muros de Nalón. Es cerca de este municipio donde realizamos un breve descanso en una parada de autobús que nos encontramos a nuestro paso para volver a reagruparnos los cinco, después de haber tenido que subir una rampa sostenida durante unos 3km.

 Hacia Muros de Nalón

Puente sobre el río Nalón

Muros de Nalón

Recuperando fuerzas

Ahora vamos en busca de Cudillero, pasando por municipios pequeños como son Aronces o El Pito, lugar donde pasamos cerca de las denominadas "Escuelas Selgas" que fueron construidas en la década de los años 20 del siglo XX en el concejo de Cudillero y que daban formación a más de 200 niños de la zona, que recibían una enseñanza armónica y muy avanzada para la época. Allí paramos en el restaurante “Arbichera” para tomarnos unas cervezas y poner el segundo sello de la jornada. Una etapa que en la que hasta el momento ya habíamos recorrido 58km., llevando una gran media de velocidad.

Más iglesias por el camino

Escuelas Selgas, cerca de Cudilleros

Es antes de llegar a Cudillero, un tramo que se hace en bajada por la carretera CU-2 donde se ve aumentado el tráfico debido a que se trata de una zona bastante turística. En ese preciso instante pasaríamos a un peculiar “bicigrino” con la bandera de Asturias y con una carga de equipaje bastante considerable que transportaba en un portabulto de ruedas. Viendo estos compañeros de viaje después uno recapacita y piensa que el peso que llevamos (unos 8 kilos en las alforjas) no es tanto como parece y que podría ser peor.

 Bicigrino

 Horreos asturianos

Para salir de Cudillero de nuevo tendremos que salvar una pendiente para llegar, entre casas de campo, al municipio de El Rellayo y La Magdalena lugar desde donde volvemos a divisar el Mar Cantábrico y en el que salvamos el paso de la autovía A-8 por debajo de un gran viaducto para adentrarnos en la carretera N-632 y llegar así hasta Artedo, Mumayor y Castañedo en un paisaje donde contemplamos grandes montes y donde pronto llegamos al final de nuestra jornada, la localidad de Soto de Luiña, perteneciente al concejo de Cudillero y con una población de 480 habitantes, la cual mantiene una estrecha relación con el paso del Camino de Santiago debido a su Iglesia de Santa María y a su hospital de peregrinos, lugar este último donde pernoctaríamos esa noche.

  N-632 y autovía A-8

 Montes cercanos a Soto de Luiña

Ya en Soto de Luiña

Es justamente en la Iglesia donde damos por finalizada nuestra etapa, habiendo en sus proximidades una bar-restaurante donde tuvimos que registrarnos en el Albergue pagando unos 5 euros de donativo (si se paga...creo que ya no es donativo jeje). Allí nos indican que los que vamos en bicicleta debemos de esperar hasta las 6 de la tarde, momento en el que ya tenemos la misma prioridad que los peregrinos que van a pie para poder coger plaza, aunque de todas formas, nos dicen que no suele haber problemas ya que tiran colchones al suelo para que todo el mundo que llegue pueda pasar la noche.

Hospital de peregrinos, Albergue

 Iglesia de Santa María en Soto de Luiña

Después de esperar unas horas hasta que llegara el hospitalero para que nos abriera la habitación donde pasaríamos la noche, antes ya habíamos descansado en un espacio anexo donde poco nos importaba utilizar el suelo o las mesas para echar una cabezadita. 

Aurelio y Javi (ensacado) descansando en el albergue

Las siestas de Javi dan miedito jaja

Ya una vez ubicados volvemos al pueblo para comprar en un supermercado la cena y a nuestra vuelta nos encontramos que donde antes estábamos unos 15 peregrinos, ahora éramos unos 60 aproximadamente, todos bien apretujados y dejando una estampa fotográfica bastante curiosa con multitud de colchones tirados en el suelo.

Habitación del Albergue, Javi, Jairo, Raúl y Aurelio

Aurelio estudiando la etapa del día siguiente
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Vídeo de la octava etapa: https://www.youtube.com/watch?v=bNR3HIrem6w


miércoles, 3 de septiembre de 2014

CAMINO DEL NORTE: Etapa 7, Ribadesella - Gijón

Track de la séptima etapa: Ribadesella - Gijón
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7 de agosto. Hoy a los extremeños se nos han pegado más de la cuenta las sábanas y el cansancio acumulado ha hecho mella a la hora de ponerse en pie. Con una hora de retraso y donde el pobre Raúl ya nos estaba esperando para comenzar a preparar la etapa de hoy, bajamos al patio del albergue donde las provisiones que habíamos comprado el día anterior en un supermercado nos viene de perla para realizar un consistente desayuno que nos diera fuerza para afrontar los primeros kilómetros.

Desayunando en el albergue de Ribadesella

Nuestro objetivo es llegar a Gijón, por delante unos 75 km., donde tendremos que afrontar la subida al duro Cordel del Peón prácticamente al final de la ruta pero, antes, el perfil de etapa es bastante cómodo aunque sabemos que alguna que otra dura rampa tendremos que afrontar por el camino.

Una vez desayunamos nos disponemos a ir por las bicicletas que se encontraban en el patio del albergue donde habíamos dejado las cinco amarradas con los candados de Aurelio y el mío, el cual tuvimos que dejar de recuerdo sujeto a la pared ya que no conseguimos abrirlo después de que se estropeara y menos mal que no era el que rodeaba las bicicletas sino hubiéramos perdido un tiempo de oro intentando romper el cable de acero, tarea bastante difícil. Dentro de lo malo, lo positivo de todo, es que con un candado menos, el peso también bajaba en mi haber.

Más ligerito sin candado, jeje

Los inicios de etapa los hacemos íntegramente por la N-632 dejando a nuestras derecha Ribadesella con unos primeros 12 kilómetros entre una zona bastante arbolada y donde el sube y baja empieza a ser constante. Es por esta zona, con los Picos de Europa como protagonistas perpetuos a nuestro paso, donde encontramos varias explotaciones mineras muy típicas de Asturias que rompen con el silencio y la calma del paisaje, cercanas a las localidades de Berbes y Carabia.

 Pequeños poblados al salir  de Ribadesella

 N-632

Al fondo, los Picos de Europa

Es en esta última donde abandonamos el asfalto para inmiscuirnos durante algo más de cuatro kilómetros por la playa del Arenal de Moris y por la bella travesía campestre del zócalo costero que nos lleva hasta la playa de la Espasa, realmente unos de los escenarios más espectaculares de este Camino del Norte. Durante esta vereda tendremos que sortear el paso de varias portillas de madera que al igual que impiden el paso del ganado también dificultan y mucho el tránsito de los peregrinos que vamos en bicicleta, teniendo que bajarnos y pasarlas una a una.

Por los caminos

Añadiendo un poco más de dificultad


 Playa de la Espasa

Arenal de Moris

Después de pasar por este pintoresco paisaje pronto llegamos al municipio de Colunga, que cuenta con un Museo Jurásico y en la que nosotros aprovechamos para poner el primer sello del día en su Ayuntamiento y ya de paso realizar aprovisionamiento de capital monetario para lo que restaba de día.

Entrando en Colunga

 Ayuntamiento de Colunga

El administrador disponiéndose a sacar capital

Es desde Colunga hasta que lleguemos a la localidad de Villaviciosa donde cogeremos una carretera que transcurre por un paraje de monte con alguna que otra cuesta pronunciada que se hace notar en nuestras piernas y en la que también alternaremos con algunos tramos de veredas con mucha vegetación.

 Rampas

 Sendas con algo de barro

 Buenas rampitas para romper a sudar

El siguiente municipio con el que nos topamos es Villaviciosa donde aprovechamos para comprar en un supermercado y hacernos unas buenos bocadillos y tomarnos unas cervecitas antes de meternos de lleno en la dificultad montañosa de la jornada. Es próximo a la tienda donde nos acomodamos en un porche de viviendas para meter algo de calorías al cuerpo y ya de paso recuperarnos del esfuerzo hasta ahora realizado, donde la media de velocidad ha sido bastante buena. Posteriormente continuaremos nuestro recorrido por la carretera de Infiesto (As-255) en dirección al pueblo de Amandi en una zona donde se dejan ver varias fábricas de elaboración de sidra.

 Hora del almuerzo en Villaviciosa

 Saliendo de Villaviciosa por la Iglesia de Santa María de la Oliva


Barricas de sidra

Pronto llegaremos a la bifurcación de Casquita donde hay varias indicaciones que muestran dos posibles itinerarios a los cientos de peregrinos que pasan por este punto como es seguir el Camino Primitivo en busca de la ciudad de Oviedo (hacía la izquierda) o bien continuar por el Camino del Norte (hacía la derecha), como hicimos nosotros, con el fin de llegar a Gijón. Es allí donde llenamos los bidones en una fuente que nos invitaba mediante un cartel a servirnos del “agua saludable que surge de la montaña”.

Llenando los bidones de agua

A partir de ahora transitamos durante unos 4 km., por una carretera vecinal en la que pasaremos por debajo de la Autovía (A-8) dejándonos justamente a los pies del inicio del Cordal del Peón por una carretera algo rugosa y con una longitud de unos 7 km., donde su inicio parte de los 50 metros de altura, llegando en su punto más alto a los 438. Una dificultad montañosa que cada uno la subiría a su ritmo y que su dureza se vería acrecentada en esta ocasión por el intenso calor que haría a nuestro paso en la hora de mediodía. Unas empinadas rampas con muchas curvas de herraduras para coronar justamente en torno al kilómetros 50 y después bajar todo los que habíamos subido en apenas 5 minutos en un descenso vertiginoso siempre muy atento a las manetas de freno para evitar cualquier susto.

Subiendo el Cordel del Peón

 En la cima del Cordel del Peón, atrás los Picos de Europa

Jairo y Raúl, una vez terminada la bajada

No obstante, una vez terminamos este rápido descenso, la carretera no nos da ningún respiro y de nuevo volvemos a mirar hacia arriba durante unos 3 km., para tener que solventar el Alto de Curbiello (270 m), última dificultad antes de llegar a Gijón. 

Ernesto superando la última dificultad montañosa del día

Después todo será en cómoda bajada por la carretera AS-331 que nos dejaría a las puertas del “Camping Deva Gijón” ya para coger la conocida N-632 la cual no abandonaríamos hasta llegar a la entrada de la ciudad, por la zona del Jardín Botánico, donde cogemos un carril bici.

 Los últimos kilómetros de etapa en bajada

Divisando Gijón

Al pasar por el campo de fútbol “El Molinon” donde juega el Sporting, el cual dejamos a nuestra izquierda vamos adentrándonos hacia la Playa de San Lorenzo muy concurrida en el día de hoy. Al final de todo el paseo marítimo paramos en una pequeña Oficina de Turismo donde preguntamos por el tipo de hospedajes que hay en la ciudad. Allí nos comentan varias opciones como son albergues, camping o residencia universitaria, declinándonos por esta última opción ya que es imposible olvidarse de nuestra grata experiencia universitaria en este tipo de alojamientos.

Estadio de fútbol "El Molinón"

Playa de San Lorenzo

Es por tanto en la Residencia Albergue Universitario Cimadevilla donde pernoctaríamos esa noche, un alojamiento que se encuentra a menos de un minuto de la Plaza Mayor junto al Cerro de Santa Catalina, presidido por el Elogio del Horizonte, Escultura de Chillida y símbolo de la ciudad y que para nosotros sería uno de los mejores alojamientos del camino por el precio de 15 euros por personas, en habitación triple con baño propio y donde se incluía el desayuno del día siguiente. Una vez en la residencia aprovechamos para realizar una nueva colada de todo nuestro equipaje, siendo los propios hospitaleros los que se encargan de lavarla y secártela.

Residencia Albergue Universitario Cimadevilla

Momento después de ducharnos es cuando nos dirigimos para comer a un bar próximo y darnos un pequeño homenaje a base de buenos platos combinados y grandes jarras de cervezas. Después haríamos un poco de turismo por la zona centro de la ciudad que en estos días se encontraba en fiestas y donde la Plaza Mayor estaba amenizada por un grupo musical y con bastante afluencia de gente. Ya por la tarde (siesta) decidimos irnos Javi, Aurelio, Ernesto y yo de nuevo a la residencia para descansar unas horas, mientras Raúl aprovecha para hacer algo más de turismo, cosa que se arrepentiría al día siguiente ¡¡jeje!!

 Plaza Mayor de Gijón

En el famoso letrero de la ciudad de Gijón


Ya la tarde-noche la pasaríamos paseando de nuevo por el centro donde cenamos en un Burger King para aprovecharnos de los infinitos descuentos que tenía el amigo Aurelio y de los cuales hicimos gran acopio. Aquí poníamos fin a nuestra séptima etapa con llegada a la bonita ciudad de Gijón, encontrándonos tan solo ya a 355 km., de Santiago de Compostela, con lo que haciendo resumen, hasta la jornada de hoy ya nos habíamos metido en nuestras piernas más de 500 kilómetros.

Rey Pelayo en Gijón
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