lunes, 18 de agosto de 2014

CAMINO DEL NORTE: Etapa 2, Zumaia - Gernika Lumo

Track GPS de la Etapa 2: Zumaia - Gernika
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2 de agosto. Hoy nos levantamos desde el Albergue Municipal de Zumaia. Hemos descansado bastante bien y nos encaminamos a empezar nuestra segunda jornada con la idea de llegar al municipio histórico de Gernika-Lumo. Son las 7 de la mañana cuando empezamos a dar las pedaladas iniciales una vez hemos preparado nuestro equipaje. La primera dificultad nos la encontramos nada más salir por la puerta del albergue con una dura rampa pavimentada y varias escaleras que debemos de solventar ya que obviamos por equivocación las indicaciones de la hospitalera y nos lanzamos por el camino mas propicio para los peregrinos que van a pie que para los que lo hacemos en bicicleta.

Preparando las alforjas antes de salir 

A subir escaleras se dijo...

Iremos durante varios kilómetros y bajo la atenta mirada del Mar Cantábrico a nuestra derecha subiendo empinadas sendas con piedras sueltas que nos harán romper a sudar de inmediato. Nuestra idea es salvar todo este escollo bastante duro y poder llegar cuanto antes a la localidad de Deba para tomar un desayuno y reponer fuerzas. Anteriormente hemos ido alternando caminos con la carretera N-634 y pistas bien asfaltadas en donde escasea la civilización, tan solo algunos que otros caseríos de la zona rompen la monotonía del despoblado monte vasco en los inicios de nuestra etapa.

 El monte vasco y al fondo el Mar Cantábrico

Camino algo embarrados por la lluvia de días anteriores

Caseríos en mitad del monte

Al llegar al municipio de Itziar después de haber subido de 0 a 300 metros de altura en menos de nueve kilómetros se realiza el descenso por una empinada pista de cemento en la que ponemos a prueba los frenos de nuestras bicicletas, tanto es así que el olor del ferodo se hace notar y al tocarlos por curiosidad notamos que no están calientes, sino que arden. La bajada que debemos hacerla con precaución ya que la estrechez de la pista y el desconocimiento de no saber por donde vamos pasando la hacen peligrosa, nos dejará a los pies de la localidad de Deba donde, como anteriormente comentaba, aprovechamos para desayunar unos buenos zumos de naranja con sus respectivas tostadas de aceite y tomate.

Dura subida una vez pasada la localidad de Itziar

Una vez salimos de Deba por el puente que cruza el río nos dirigimos hacia nuestra derecha para coger la carretera de la costa que nos llevará hasta el municipio de Mutriku, siempre en ligero ascenso pero esta vez algo menos pronunciado. Las vistas vuelven a ser espectaculares con los acantilados que el Cantábrico ha formado con su oleaje. Pronto en una de nuestras paradas que hacemos para fotografiar las grandes panorámicas que divisamos nos percatamos que hemos dejado la provincia de Guipúzcoa para adentrarnos en Vizcaya llegando a su primera localidad por este Camino del Norte como es Ondarroa. Aquí nos despistamos un poco al intentar seguir el track del gps al encontrarnos con que una calle está cortada por obras aunque finalmente logramos enderezar nuestro rumbo una vez nos volvemos a orientar con las flechas amarillas. A partir de ahora cogemos carretera y al revés que en la primera etapa hoy las veredas serán menos numerosas.

 Por Deba

 Vistas espectaculares en justo antes de entrar en Vizcaya

Ya en Vizcaya

En Ondarroa

Este aspecto nos permite rodar algo más cómodo y además el tráfico no es muy extenso por la zona por lo que pronto nos acercamos al municipio de Markina-Xemein. A partir de ahora comenzaremos a subir ostensiblemente y el esfuerzo junto con el calor que hace en este momento de jornada se hace notar.

 En buena dirección: buscando Markina

En Bolivar

En breve nos encontramos pasando por la localidad de Bolívar, núcleo rural que es la cuna de la familia de Simón Bolivar, militar que contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. En Bolivar volvemos a obviar las flechas amarillas que siguen por el camino original ya que se trata de un tramo en el que prácticamente  se puede circular con la bicicleta, a cambio nos adentramos por una carretera mal pavimentada y con pendientes bastante duras que terminaran con el ascenso al puerto de Gontzagarigana de 365 metros de altura. En este punto nos encontramos con un grupo abundante de amigos “bicigrinos” que de manera deslavazada van pasando poco a poco la cima del puerto. Será en este tramo de bajada antes de volver a iniciar el Alto de Astorkina donde nos encontramos con el amigo Ernesto de Montmeló que viene realizando en solitario su primer recorrido también desde Irún.

 rampas...

 ...y más rampas...

...para coronar Gontzagarigana

Ya a partir del km. 48 la etapa de hoy nos da un respiro hasta llegar a Gernika, donde iremos descendiendo considerablemente por carreteras nacionales y pistas asfaltadas en muy buen estado. Hoy el gps nos indica un kilometraje de apenas 60 kms., que parecen poco para una etapa en bicicleta pero que realmente con el continúo sube y baja, el cambio del clima, que en ocasiones se presentaba frio y de repente el calor apretaba, más lo que llevamos del día anterior creímos conveniente que lo mejor era parar en Gernika y aprovechar para hacer turismo por la zona. Una vez entramos por las calles de la localidad nos dirigimos a comer en un bar-restaurante algo de menú (pasta) para reponer fuerzas. Aquí nos acompaña Ernesto con el que haremos prácticamente todo el camino hasta llegar a Santiago de Compostela, al igual que con Raúl, de Madrid, el cual se unirá a nosotros en la tercera etapa después de que pernoctara en el mismo albergue que nosotros.

Al fondo ya divisando Gernika-Lumo

Entrando en Gernika-Lumo

Una vez inscritos en el albergue privado de Aterpetxea cuyo precio es de 17,30€ y tiene capacidad para unas 40 plazas decidimos descansar y posteriormente visitar la ciudad de Gernika y, como no, su famoso árbol situado en la actual Casa de Juntas de la localidad vizcaína. A diferencia de cómo había amanecido, con un tiempo caluroso y con pocas nubes, de repente nos empieza a llover con lo que nuestro tiempo de turismo se ve concluido antes de tiempo. A pesar de todo, creo que lo agradecimos ya que el cansancio era bastante grande y después de “picotear” y tomar unos bocadillos para cena volvimos al albergue para ya descansar hasta la jornada siguiente. En esta ocasión nuestra idea inicial era terminar en Portugalete, a unos 12 km., de Bilbao.

 Fachada del albergue en Gernika

 Árbol de Gernika

Paseando por Gernika
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Vídeo de la segunda etapa: 

A Santiago de Compostela: 736 km.

CAMINO DEL NORTE: Etapa 1, Irún-Zumaia


Track GPS de la Etapa 1: IRÚN- ZUMAIA
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Día 1 de agosto. Comienza nuestra segunda andadura por itinerarios xacobeos y, en esta ocasión, es el Camino del Norte el que nos abre sus brazos para empezar a recorrerlo en este año 2014. Hoy  toca  levantarse temprano para desayunar en el propio Albergue de Irún donde hemos pernoctado, son las seis y media de la mañana y vamos preparando nuestras alforjas y bicicletas para iniciar nuestros primeros kilómetros. 

Con Epi, el hospitalero del Albergue de Irún antes de iniciar la primera etapa

Comenzamos la ruta con la idea de llegar a Zumaia, una etapa dura donde subiremos varios montes ya conocidos por los lugareños vascos como son los Montes Jaizkibel, Ulía, Igeldo o Andu Aitz. Hacemos caso a nuestro gps para comenzar a rodar aunque es fácil seguir la dirección correcta pues son muchos los peregrinos, tanto en bicicleta como a pie, que inician su camino desde Irún y concretamente desde el mismo albergue donde hemos dormido la primera noche.

En la puerta del Albergue de Irún

A pesar de todo, algunos comienzan su peregrinaje desde el famoso Puente de Santiago, cosa que nosotros obviamos ya que nos alargaría la ruta en aproximadamente unos 10km más. Eso, y que también no conseguíamos dar como ir a ese punto decidimos hacer caso al gps y preguntar a algunos viandantes de como dirigirnos hacía la Ermita de Guadalupe, conocida popularmente como Santiagotxo. Para llegar al santuario hemos de pasar entre varias casas de campo que ya nos van indicando que la etapa de hoy no será del todo apacible, tanto por el tiempo como por las duras rampas que comenzamos a subir. Es ahí cuando alguno de nosotros debemos de parar para ajustar las alforjas que no llevábamos del todo bien colocadas. Vamos alternando tramos de carretera y de camino, estos últimos más orientados a los peregrinos que van a pie, aunque nosotros decidimos, o más bien nos equivocamos, y tiramos por la complicada senda empedrada que nos obliga en varias ocasiones a bajarnos de la bicicleta al ser imposible transitar por ella.

Ermita de Guadalupe

Ya en la Ermita de Santiago nos realizamos las fotos de rigor y continuamos subiendo, esta vez por asfalto, en busca de la cima del Monte Jaizkibel de unos 455 metros de altura, una altimetría que se empieza a hacer notar en nuestras piernas y que será la tónica en todo nuestro camino, el subir desde el nivel del mar hasta las cimas de los montes y puertos.

En el alto del Monte Jaizkibel de 455 metros

Las vistas van siendo espectaculares, siempre teniendo como testigo en nuestro peregrinar al Mar Cantábrico a nuestra derecha. Ya en la cima del monte, la bajada que es bastante rápida y muy técnica nos deja a los pies de la localidad de Pasai-Donibane o Pasajes de San Juan, donde recorreremos sus calles y salvamos el paso de la bahía por medio de una pequeña embarcación que nos sitúa en el muelle de San Pedro. El coste es de 0,70€ por persona y nosotros fuimos algo novatos ya que también nos cobraron la vuelta viéndose el precio aumentado a 1,40€, es lo que en ocasiones tiene el desconocimiento.

 El Mar Cantábrico, fiel amigo compañero del Camino

Javi, en el pontón de embarque para cruzar la bahía de Pasajes de San Juan

Ya dejando la embarcación tenemos dos opciones, tirar por las calles de Pasajes o dirigirnos al Faro de la Plata donde tendríamos que sortear una escalera de unos 200 peldaños y que ya nos había puesto sobre aviso un buen hombre que nos encontramos caminando por el Monte Jaizkibel. Preferimos transitar por las calles de Pasaje, por la N-I en dirección a San Sebastián a pesar de tener que ir en alerta debido al tráfico con el fin de evitar cargar con nuestras bicicletas por la famosa escalinata del Monte Ulía.

Callejeando nos vamos acercando a la ciudad de San Sebastián también conocida como Donostia donde cogeremos el carril-bici que va lindando la Playa de Gros y donde nos encontraremos el Palacio de Congresos Kursaal, conocido por muchos por ser el lugar donde se celebra el Festival de Cine de San Sebastián y en el que se hacen entrega las famosas Conchas de oro y plata a los galardonados. En nuestro transitar por Donostia nos iremos encontrando con elementos ya muy arraigados a la ciudad, como son las barandillas blancas de su increíble Playa de la Concha, sus variadas y llamativas farolas o su conocido Tío vivo o carrusel fechado en torno al año 1.900.

 Al fondo la Playa de la Concha. Barandilla blanca típica del paseo marítimo

 Atracción para niños en San Sebastián. Tío Vivo del 1900

 Farolas en San Sebastián

Barandilla en primer término y Palacio de Congresos Kursaal

En San Sebastián, después de ver el conjunto escultórico de Eduardo Chillida, El Peine del Viento, aprovechamos para tomar una cerveza (en vaso de sidra) con su tradicional pincho de tortilla. Es en ese mismo instante cuando comienza a caer un buen chubasco acompañado de truenos que durará unos 20 minutos y que en esta ocasión hemos tenido la suerte de evitar al parar en el “Restaurante–Cafetería Ezeiza” donde también aprovechamos para poner el primer sello de la jornada en nuestras credenciales.

Junto con las esculturas de Eduardo Chillida, El Peine del Viento

Ya apaciguada la tormenta emprendemos nuestra marcha en busca del Monte Igeldo, algo más corto que Jaizkibel pero no por ello menos duro. Lo hacemos por la calzada que en este mes de agosto presenta algo más de tráfico ya que es un punto muy frecuentado por turistas y será aquí donde nos cruzamos con varios equipos ciclistas profesionales como el Movistar o el Garmin que estaban entrenando para disputar al día siguiente la Clásica de San Sebastián. Ya en lo alto del Monte Igeldo iremos circulando por pequeños barrios con una calzada libre de vehículos en una zona donde nos encontramos con una pequeña y singular oficina de sellado de credenciales que un vecino de la zona tiene instalado enfrente de su hogar y donde podemos rellenar nuestros bidones de agua mientras descansamos en las sillas que allí se encuentran y poner un nuevo sello en nuestras credenciales del peregrino. En ese mismo lugar encontramos la primera referencia de kilómetros que faltan para llegar a Santiago de Compostela, en total unos 795 km., desde ese punto. 

Por un lado Javi sellando y Aurelio rellenando los bidones en este singular punto del Camino

Desde aquí se nos presenta de nuevo la posibilidad de transitar por senderos o por carretera, prefiriendo ir por los primeros a pesar de que habrá tramos donde es imposible ir subido encima de la bicicleta. El paraje natural, con sus frondosos bosques nos atrapa a nuestro paso y a su vez la dureza y por consiguiente nuestro cansancio se va haciendo notar aun más. Quizás nos sea este trazado lo más idóneo para ir con la bicicleta y más con las alforjas puestas pero, cierto es que, ya que uno ha llegado a este lugar no debería perderse esta zona a pesar de tener que ir bajado de la bicicleta aproximadamente más de un kilómetro. Haciendo este tramo por la carretera es bastante más asequible pero muchos de estos paisajes que nos encontramos por los senderos pasan desapercibos y la belleza no es la misma.

 Caminos por el País Vasco poco transitables para la bicicleta

 Cancelas del sendero

Vacas bien alimentadas

Una vez terminado este sinuoso y enfilado tramo empedrado salimos de él por una portilla que debemos cerrar una vez pasamos. De nuevo aparece una estrecha carretera bien asfaltada en la que vuelven a aparecer caseríos con actividades ganaderas que entre subes y bajas nos acercaremos a una carretera en con varias curvas de herraduras que nos pondrá a los pies del municipio de Orio donde pararemos a “almorzar” y lo de las comillas va orientado a que mas que un almuerzo fue un buen homenaje el que nos pegamos Aurelio, Javi y un servidor que les escribe (Jairo). Concretamente fue en el Restaurante "Sarasua Erretegia" donde probamos los famosos chuletones de ternera de las tierras vascas, uno para los tres y suficiente, acompañado de sardinas, ensalada o “algo de verde” como diría Javi y un postre típico que nos recomendó la chica que nos sirvió, la Pantxineta, de hojaldre y rellena con crema hecha de huevo, harina y azúcar.

Chuletón en Orio

 Saliendo del municipio de Orio por la ría

Al salir y  continuar de nuevo con nuestra etapa nos encontramos que vuelve a llover, nosotros muy decididos intentamos desafiar a la climatología cuando de repente dos parejas de unos 60 y largos de edad nos advierten que esperemos unos 20 minutos antes de salir para no empaparnos, consejo que decidimos aceptar mientras disfrutamos de una agradable charla de sobremesa y más aun cuando deciden invitarnos a un vaso de sidra de Vaskonia o “Sagarno” después de elegir entre esta bebida o el famoso Txakolí,  del que no quisimos probar ni gota al decirnos que es un buen “pelotazo”.

Visto que las parejas tuvieron razón que la lluvia duraría unos 20 minutos, volvemos a retomar nuestra marcha por las calles de Orio, tomando la salida por la N-634 cruzando el puente de la ría, muy conocida por ser el lugar de entreno de grandes remeros de traineras. Dejamos la nacional y de nuevo nos encontramos una nueva dificultad en cuanto a duras rampas se refiere al tener que solventar el Alto de Orio de unos 2 km., comenzando desde 0 metros de altitud y que se hacen realmente duros por su pendiente y más aun después de comer. Estas rampas ven su fin al llegar a la misma entrada del Camping Zarautz situado a unos 100 metros con respecto al nivel del mar y con ello termina también nuestro sufrimiento y más aun al poder contemplar unas vistas espectaculares de la ciudad desde el Alto de Orio. La bajada es muy rápida y en pocos minutos ya estamos recorriendo las calles de Zarautz y su paseo marítimo donde paramos para fotografiarnos a las puertas del restaurante que regenta el cocinero Karlos Arguiñano y desde donde en muchas ocasiones realiza su programa de cocina para la televisión.

Vistas de Zarautz desde el Alto de Orio

Javi junto con Karlos Arguiñano en su restaurante

Salimos por el malecón de Zarautz que a día de hoy está prohibido circular con bicicleta, siendo una pareja de policías locales muy amables los que nos indica que debemos coger una salida para continuar nuestras marcha esta vez sin infringir las señales de prohibición.

Malecón de Zarautz

Seguidamente cogemos la N-634, carretera que nos acompañará en muchos tramos por los que forzosamente tendremos que transitar en nuestros doce días de camino. En concreto desde Zarautz hasta Getaria son unos 5 km., y desde esta localidad hasta Zumaia, nuestro punto final de la primera etapa son otros 6 km., más. Algo más de 11 km., acompañados de un tráfico fluido donde debemos mostrar mucha precaución.

Por la N-635 camino de Getaria y posteriormente a Zumaia

Pasando por la localidad de Getaria

Finalmente nos encontramos con el letrero de Zumaia, siendo algo más de 63 km., desde que salimos de Irún, una etapa dura que no nos cogió por sorpresa al ver por foros, guías y algún que otro blog de compañeros “bicigrinos” la dureza y el perfil de esta primera jornada. Ahora tocaba buscar albergue para pernoctar, algo que solventamos rápido al seguir las flechas amarillas situadas por las calles de la ciudad y que nos dejarán en la misma puerta del Albergue Municipal construido sobre los restos del Convento de San José.

Primera etapa concluida

 Ya en Zumaia, descansando antes de buscar el Albergue

Calle en cuesta donde se sitúa el Albergue de Zumaia, en el Convento de San José

Una vez nos duchamos comenzamos la rutina que será la de cada día, visitar y hacer un poco de turismo por las ciudades donde dormiremos. En esta ocasión y al coincidir con muchas fiestas locales, el ambiente de Zumaia es bastante bueno. Después de cenar y tomarnos unas copitas de vino volvemos al albergue, toca descansar y planificar la etapa del día siguiente donde nuestra idea inicial es llegar a Gernika-Lumo.

 Visitando Zumaia, los Flysh (Acantilados)

Javi y Aurelio descansando después de una dura etapa

Albergue Municipal de Zumaia


A Santiago de Compostela: 864 km.
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Vídeo de la primera etapa: https://www.youtube.com/watch?v=_hFUAMH0QWk



jueves, 14 de agosto de 2014

ETAPA 0. EL DESPLAZAMIENTO HASTA IRÚN

Este año a diferencia del 2013, tuvimos que preparar con antelación el viaje para llegar a nuestro punto de partida, Irún. Después de ver todas las opciones posibles, finalmente Aurelio y yo nos alquilamos una furgoneta desde Mérida, siendo el día 31 de agosto, en torno a las 6.30-7.00 cuando iniciáramos nuestros primeros kilómetros hacia tierras vascas, mientras Javi haría el traslado en autobús con la bicicleta facturada desde Valencia, saliendo sobre las 10.30 horas.

Nuestro equipaje preparado y listos para salir 

Sería en Irún, después de un largo y cansado viaje para todos, donde nos reencontraríamos para ultimar los últimos detalles antes de iniciar al día siguiente la primera etapa del Camino del Norte.

Cuando Aurelio y yo llegamos lo primero que hicimos fue acercarnos al Albergue Municipal (C/Lucas Berroa,18) que hasta las 16.00h no abre sus puertas, con lo que aprovechamos para comer el típico pincho antes de inscribirnos. El Albergue dispone de 40 plazas y se encuentra abierto todo el año, siendo este gratuito, dejando al peregrino que pernocta la opción de dar un donativo para proporcionar el mantenimiento y continuidad del mismo. En esta ocasión, los hospitaleros encargados de llevar el Albergue eran una pareja de Cataluña que en todo momento estuvieron muy serviciales con los presentes allí, algo más de 50 peregrinos. A nosotros personalmente incluso nos hizo el favor de guardarnos una plaza para Javi, el cual no llegaría a la Estación de Autobuses de Irún hasta las 20.30h.

Bajando los bultos de la furgoneta para entrar en el albergue

Después de cerrar nuestro alojamiento para esa primera noche tuvimos que acercarnos hasta la localidad de San Sebastián (Donostia) para dejar la furgoneta que habíamos alquilado con la oficina correspondiente ya que en Irún no se podía. Al llegar a Donostia nos encontramos con la sorpresa de que se encuentra cerrada ya que es fiesta en todo Guipúzcoa, inconveniente que solucionamos dejando las llaves del vehículo en un buzón para estos casos. Aprovechamos tanto Aurelio como yo para hacer un poco de turismo por los aledaños de la famosa Playa de la Concha que en este día, debido al buen tiempo, se encontraba bastante concurrida.

Aurelio en el paseo marítimo de la Playa de la Concha de San Sebastián

Pasado un par de horas, iniciamos nuestro regreso a Irún en el tren de cercanía, Euskotren, que allí se conoce como “Topo”, en un viaje de unos 40 minutos desde la Estación de Amara hasta la de Irún Centro, por un precio de 2,35€ por persona. Hay muy buenas combinaciones ya que cada 30 minutos sale un tren, con lo que es fácil regresar al punto de partida de nuestra peregrinación.

Trayecto que realiza el "Topo" desde San Sebastián hasta Irún

Al llegar nos dirigimos a la Estación de Autobuses donde Javi nos avisa de que está al llegar, con algo de retraso después de unas cuantas horas en un viaje que recordará bastante y no precisamente por su comodidad. Ya por fin estamos los tres en Irún, desembalamos la bicicleta y vuelta al Albergue donde dejamos las pertenencias y posteriormente nos dirigimos a un establecimiento conocido de pizzas para cenar rápido pues debíamos estar antes de las 22.00, hora de cierre, en nuestro sitio de alojamiento.

Aurelio y Javi desembalando la bicicleta de éste último

Van quedando pocas horas para iniciar el Camino, algún que otro nervio previo, risas de última hora, conversaciones con los demás peregrinos y hospitaleros y a las 22.30 a dormir y dar por concluida nuestra “Etapa Cero”. Al día siguiente nos espera un día duro por lo que el descanso es primordial.

CAMINO DEL NORTE TERMINADO

Hoy, uno se despierta algo raro, la rutina mantenida durante los 12 días atrás vuelven a saber a poco aunque, a pesar de todo, ahora toca revivir nuestra experiencia y poder plasmarla en papel. Describir etapa por etapa el Camino del Norte que junto con Javi y Aurelio he realizado del 1 al 12 de agosto de 2014. Fin a nuestro segundo camino y posiblemente pistoletazo de uno nuevo que ya nos irá rondando por la cabeza y que como año atrás año lo iremos madurando con el paso de los meses venideros.

Pero de momento, toca centrarse en el que hemos terminado hace unos dos días y para ello valgan estas líneas de todo lo que nos aconteció sobre el mismo. Hoy y antes de meterme de lleno en nuestro peregrinaje me gustaría hacer una valoración de lo vivido con esta entrada en el blog.

El Camino es algo más que el puro ocio y divertimento, el camino es el acercamiento a uno mismo y poder poner física y mentalmente al límite a tu cuerpo sin llegar a agotarlo. Ver como el cansancio se va acumulando poco a poco sin que tu objetivo, el llegar al final de etapa cada día, se vea mermado. Siempre, y digo siempre, hay que llegar, sea como sea, posiblemente esa es la mentalidad de cualquier peregrino que se precie, antes o después, más deprisa o despacio, con más dolor o más alivio,…pero siempre llegar a tu destino.

Así durante unos doce días este año, saliendo desde Irún para conseguir que de nuevo nuestros ojos pudieran volver a ver la Catedral de Santiago, eso sí, algo deslucida por las obras que se están llevando a cabo, aunque la sensación y el sentimiento de emoción sigue siendo el mismo una vez que pones pie en la famosa Plaza del Obradoiro.


Después de un año algo movido, donde nuestros planes iniciales se vieron trastocados por varios inconvenientes, finalmente hubo que lanzarse al barro, y nunca mejor dicho. Con más o menos preparación y con una organización “que pudiera dejar de desear” como pudiera pensar la amiga María Ortuño jeje, pero como siempre con la misma ilusión.

El año anterior fuimos cuatro y como no, la baja irremediable del amigo Esteban se hizo notar en esa mesa de cuatro patas que diría Javi. A pesar de todo, siempre conseguíamos que por un tiempo ésta dejara de cojear recordando anécdotas vividas el año pasado cuando realizamos el trazado de la Vía de la Plata desde Mérida. De todas formas, sabemos que el apóstol Santiago le debe una. Sería por eso que este año el destino del Camino nos tenía el detalle reservado de poder conocer a dos amigos más, Raúl de Madrid y Ernesto de Barcelona, con los que a partir de la segunda etapa, en Gernika, nos encontraríamos y desde ahí los cinco hasta el final. Eso es el Camino en parte, son días intensos donde puedes conocer a muchas personas que en ningún momento pensarías que podrías llegar a cruzarte con ellas, creándose una buena relación de amistad gracias a la famosa flecha amarilla que todos vamos siguiendo en nuestro rodar.


Ya por último, quisiera agradecer como siempre a todos los que nos habéis seguido por nuestras redes sociales, queriendo formar parte de nuestra experiencia y que en parte también nos ayudaba a continuar a pesar de cualquier problema que nos pudiera surgir. Dar las gracias a los que nos apoyaron con la realización de los tres maillot que hemos llevado este año, a Fernando y Cristian Tissone y en especial a Lino, a Cajón Desas3 y a Super 8 Disco Baeza. A todos de verdad gracias.



Y no quisiera cerrar estas líneas sin mencionar también un maillot muy especial que hemos llevado este año gracias al contacto mantenido con Iván Bayón, donde hemos podido poner un pequeño granito de arena “Caminando con Yeray” su hijo, y donde os emplazo obligatoriamente a que visitéis su página web, http://www.caminandoconyeray.com/ conozcáis su historia y podáis colaborar de alguna forma que otra. Para nosotros, Aurelio, Javi, Esteban, Jairo, Ernesto y Raúl, lo que hace Yeray, su hermanito y toda su familia si que es un gran Camino de superación y no el que acabamos de terminar nosotros.


Sin más espero que a todos os haya gustado compartir con nosotros estos doce días intensos que hemos vivido y que a partir de ahora, con las sucesivas entradas en nuestro blog os iremos dando a conocer etapa por etapa lo que nos fue aconteciendo.
Mil gracias y buen camino a tod@s